28 de diciembre de 2025
Primer Domingo después de Navidad .
Director del servicio: Emilio Jesús Moreno
Lecturas: Salmo 148; Isaías 63:7-9; Hebreos 2:10-18; Mateo 2:13-23
Tema de hoy: Proteger al Niño Dios.
La reflexión para el día de hoy, que corresponde al primer servicio después de la Navidad, en esta oportunidad podremos observar con emoción, como a cada paso del relato, Dios actúa para proteger al Niño Dios, quien ha nacido para poder cumplir su plan de salvar a la humanidad.
El evangelista nos dice: que luego de marcharse los magos que habían llegado del oriente, un ángel apareció a José y le dijo que huyera hacia Egipto, ya que Herodes buscaría al niño para asesinarlo. Este gobernante no quería competencia en su reinado y mucho menos alguien que viniera a sublevar a sus súbditos.
Por otra parte, de nuevo debemos notar la obediencia de José para con su creador; el ángel promete avisarles cuando el peligro haya pasado, y veremos que efectivamente lo cumplirá, porque Dios tiene excelente memoria (en Él no hay olvido) y siempre cumple sus promesas.
Hermanos, ¿puede hablarnos Dios, nosotros escucharlos y a continuación obedecer o seguir las instrucciones de Dios para nuestras propias vidas? ¿Por cuál medio nos habla Dios hoy en día? En la Carta a los hebreos capítulo 1 versículos 1-2, podemos leer y aprender: «En tiempos antiguos Dios habló a nuestros antepasados muchas veces y de muchas maneras por medio de los profetas. Ahora, en estos últimos tiempos nos ha hablado por su Hijo…» Pues hermanos, al leer los evangelios, debemos estar convencidos y confiados que es Jesús quien nos habla. Hermanos, ¿leemos los evangelios de Nuestro Señor Jesucristo con regularidad y devoción, sabiendo que es Dios mismo quien nos habla?
Herodes en su enojo y prepotencia, al verse engañado por los sabios orientales, ordenó que dieran muerte a todos los niños cuyas edades fueran inferior a dos años.
Con esta matanza que dio pie a la celebración del día de los Santos Inocentes cada 28 de diciembre, se cumplía la profecía de Jeremías capítulo 31 versículo 15: «Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron».
Hermanos, ¿conocemos líderes de todas las clases y tendencias sobre este mundo que se sienta eclipsado por la luz preciosa de Jesucristo y por ello cada día tratan de aniquilarlo? Cada vez que las personas que están en eminencia, se muestran complacientes con iniciativas contrarias al evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, lo persiguen para matarlo, al igual que hizo Herodes en su tiempo.
Llegó Herodes al fin de su vida y, Dios se acordó de la Santa Familia y le dijo a José, que había cesado el peligro y que marcharan a la tierra de Israel.
En lugar de Israel, José siendo avisado que gobernaba en Judea Arquelao, el hijo de Herodes, decidió llevar su familia a la región de Galilea y habitaron en la ciudad de Nazaret, para que se cumpliera la profecía de que Jesús habría de ser llamado nazareno.
Oremos:
Señor Dios de cielo y tierra, haznos entender que tu dispones todos los elementos y recursos, para que el cumplimiento de la salvación que es en Cristo Jesús tenga lugar en la humanidad.
Amén. Dios los bendiga, y recuerden. ¡¡Sólo Dios Salva!!




